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Hay dos cosas en este Mundial que me molestan: los ataques a Riquelme y a Heinze. Me refiero a los ataques verbales, a esos que se le escapan al hincha frente al televisor y que tienen a los dos jugadores como destinatarios casi exclusivos, chivos expiatorios. Riquelme es el destinatario porque todo el tiempo hace lo que sabe hacer: distribuir, tranquilizar, tomarse las cosas con calma. Heinze porque no juega a las muñecas.
Un defensor no es licenciado en relaciones públicas. Un defensor (no
con palabras, no con pensamientos: en el fútbol el que piensa, pierde), llegado a un determinado punto, todo lo que se propone es que el contrario no pase. Punto. Un defensor con juego liviano, un cultor de la escuela ingenua, no sirve ni para cantar el himno, muchachos. Un defensor pone la pierna de un modo brutal, que es su modo de decirle al contrario: “Hasta aquí llegaste”. No conozco muchos modos de decir eso con acciones. No hay muchos modos.
Señores, el sábado pasado, Heinze fue nuestro hombre en Leipzig, más que ninguno. Y si jugó duro fue porque los mexicanos son duros.
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Querido Guillermo: No creo que en el fútbol el que piensa, pierde. Sino todo lo contrario. Maradona pensaba, a pesar de que viéndolo jugar parecería que solo deja a su cuerpo “ser”. Un defensor también piensa (además de poner la pierna). Debe pensar para saber qué maniebra a a realizar el que lo ataca, si solo se limitara a poner la pierna, porque sí… me ponen a mí de defensor y listo. Cuantas veces encaramos en la canchita a esos defensores que sabemos “no piensan” y los pasamos como parados, ¿por qué? porque no piensan y solo nos basta una gambeta para dejarlo parado y con su estúpida pierna bajo nuestros pies que la han saltado. Por otro lado, Riquelme ahace eso que explicás muy bien, y es valioso, pero no siempre. A veces hace falta velocidad, jugar para adelante, crear jugadas, y contra Mexico, Riquel jugo el 70 % de las pelotas para atrás, enfrando contrataque mortales en más de una ocasión. Un abrazo.
Comment by Pablo Giordano June 27, 2006 @ 1:10 ampablo, un deportista, no sólo un futbolista, no piensa, o en todo caso “piensa” de otro modo. del mismo modo que si pensás en cómo caminás, cómo avanzás poniendo un pie delante de otro, te quedás parado. los deportistas suelen decir, por ejemplo, en qué pensaban cuando rompían la cuerda de los 100 metros. mienten. napoleón también decía que el día más feliz de su vida había sido el de su primera comunión. un deportista se convierte en una masa de músculos y sangre que fluye a ciertas partes en juego (como por otra parte sucede en otros momentos tan importantes de nuestras vidas). el “pensar” se reduce, en esos casos, a una mezcla de instinto y reacción: no a verdadero pensamiento. el que piensa, pierde.
Comment by gpiro June 27, 2006 @ 3:42 pmLos deportistas condicionan los reflejos en base a la técnica y la velocidad. Actúan por el duro aprendizaje del entrenamiento acumulado. En el caso del fútbol, lo que diferencia un jugador del otro, es el talento en función de la visión periférica del entorno. Cierto rumor dice que Maradona contaba con un ángulo de visión periférica superior a los 200º (Creo que eran más, no recuerdo). Lo que le permitía “ver” los que venían en contra y los que podían recibir. Eso se llama anticipación. Con ese plus, el tipo podía pensar, pero lo hacía en función del juego. Por caso, en su vida, demuestra que esa función -la que entendemos como “pensamiento”- no la utiliza en absoluto. Entonces: anticipación, visión y velocidad de reacción es consecuencia de un cálculo inmediato, y si le agregamos talento, tenemos un Diego o un Federer. Gente que está un paso antes, o sea, que tiene previsión.
Comment by Omar June 27, 2006 @ 5:47 pmLuego está la viveza, la picardía. Pero eso lo podemos denominar espontaneidad en función creativa.
Un defensor puede anticipar, pero pensar, meditar lo que va a hacer, imposible: donde aparezca una duda, es gol en contra. En cambio Riquelme, al pasar la pelota hacia atrás, toma distancia con el juego y la disposición del rival. El tipo busca las geometrías del ataque. En términos de bar: el tipo le pone tiza al taco hasta que toma la decisión más efectiva. Lógico que muchas veces la velocidad que te imponen en la cancha te pasa por arriba. Pero, en general, y hasta ahora, Riquelme se quedó siempre con la manija del partido, manejando los tiempos y los espacios.
Fijate quién puso el pase en las pelotas de gol de los últimos dos partidos.
Abrazo y gracias por comentar.
Está bien, lo entiendo un poco mejor, pero no estoy de acuerdo con el que piensa pierde. El fútbol no es azar, las jugadas son hijas de preaparamiento semanal, o de técnicas aprendidas durante años, o por sentido común donde sí se piensa. Si le piso la pelota sé que va a pasar de largo, por tanto tengo la opción de hacerlo o no, y elegir si lo hago o hago otra cosa, es pensar.
Comment by Pablo Giordano June 28, 2006 @ 12:18 amguillote
estás equivocado:
la gente critica a heinze porque no tuvo la personalidad suficiente para saber sobrellevar el error del comienzo del partido que posibilitó el gol de méxico.
jugó casi todo el partido nervioso y tuvo errores de un jugador sin la calidad indudable que él tiene. además, como si todo eso fuera poco, tuvo que ser expulsado por una falta posterior a un error grosero de desatención.
lo de riquelme es más ideológico que otra cosa. lo van a discutir siempre.
saludos.
Comment by voyeur June 29, 2006 @ 4:26 pmal principio hubo un error, de acuerdo. pero soy tolerante con los errores de los jugadores (no tiene sentido detenerse en eso), pero lo que mencionás del final no fue un error de heinze sino del arquero: no sólo le da la pelota a alguien que tiene a un contrincante detrás, sino que, encima, cuando ve que se le abalanza encima no dice una palabra, no grita. un grandote mudo, abondanzieri.
Comment by guillermo June 30, 2006 @ 5:41 am